Salta

Greenpeace frenó un desmonte de 700 hectáreas en Salta y reclamó que no se modifique la Ley de Bosques

Activistas de la organización ambientalista bloquearon una topadora en una finca ubicada a unos 50 kilómetros de Orán. Denunciaron la deforestación de aproximadamente 700 hectáreas y cuestionaron los cambios propuestos a la normativa que protege los bosques nativos.

Una intervención de activistas de Greenpeace Argentina volvió a poner en el centro del debate la protección de los bosques nativos en Salta. Este miércoles, integrantes de la organización bloquearon una topadora que realizaba tareas de desmonte en una finca situada a unos 50 kilómetros de la ciudad de Orán.

Según denunció Greenpeace, a partir de imágenes satelitales y sobrevuelos detectaron la deforestación de aproximadamente 700 hectáreas en el predio. Ante esa situación, los ambientalistas decidieron intervenir directamente para detener el avance de la maquinaria.

Durante la protesta, los activistas se colocaron frente a la topadora y posteriormente bloquearon sus mecanismos de funcionamiento mediante un dispositivo instalado en las palancas de manejo. También colocaron una faja con la inscripción “crimen ambiental” y desplegaron un cartel con el mensaje: “La Ley de Bosques no se toca”.

La acción se realizó en medio de los cuestionamientos de la organización a los recortes presupuestarios destinados a la conservación de los bosques nativos y a la propuesta de modificar la legislación vigente.

Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina, cuestionó los controles sobre la deforestación y responsabilizó a las autoridades provinciales por la falta de fiscalización que, según sostuvo, permite el avance de los desmontes.

“Mientras el gobierno nacional recorta los fondos de la Ley de Bosques y promueve su modificación, la deforestación avanza con la evidente complicidad de los gobiernos provinciales”, afirmó.

La reforma de la Ley de Bosques, en el centro de la discusión

El reclamo ambientalista apunta también a los cambios propuestos sobre la Ley 26.331, que establece los presupuestos mínimos para la protección de los bosques nativos en Argentina.

De acuerdo con Greenpeace, el proyecto de Presupuesto 2027 contempla apenas el 4% de los recursos que deberían destinarse a la aplicación de la normativa. Esos fondos resultan fundamentales para controlar la deforestación ilegal, prevenir incendios forestales y promover la conservación de las áreas boscosas.

La organización también cuestiona modificaciones propuestas para los artículos 13 y 14 de la ley, vinculados con las autorizaciones de desmonte y las restricciones aplicables a las zonas de mayor valor de conservación.

Según el análisis de Greenpeace, la reforma podría ampliar del 20% al 80% la superficie de bosques nativos en la que podrían autorizarse desmontes, lo que representaría un cambio significativo en el esquema de protección actual.

Más de 73.000 hectáreas deforestadas durante 2026

El monitoreo satelital de la organización estima que la deforestación en el norte argentino superó las 73.000 hectáreas durante 2026. A esa cifra se suman más de 60.000 hectáreas afectadas por incendios forestales en la Patagonia, según sus registros.

Cruz advirtió que la pérdida de bosques incrementa la vulnerabilidad frente al cambio climático y sus consecuencias. Entre los impactos mencionados por la referente ambiental se encuentran las inundaciones, la desaparición de especies, la desertificación y las consecuencias sociales para comunidades campesinas e indígenas.

La problemática tiene una dimensión histórica. Según datos de la Dirección de Bosques de la Nación citados por Greenpeace, entre 1998 y 2024 Argentina perdió más de siete millones de hectáreas de bosques nativos. Cerca del 75% de esa superficie correspondió a Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa, principalmente en la región del Gran Chaco.

El reclamo por el yaguareté llegó a la Corte Suprema

La disputa por la conservación de los bosques también tiene un capítulo judicial. En 2019, Greenpeace presentó un amparo ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación contra Salta, Chaco, Formosa, Santiago del Estero y el Estado nacional por la destrucción del hábitat del yaguareté en el Gran Chaco argentino.

Según la organización, los científicos estiman que quedan menos de 20 ejemplares de esta especie en esa región, donde su supervivencia está amenazada por la pérdida de su ambiente natural.

El máximo tribunal declaró su competencia para intervenir en el expediente, aunque todavía está pendiente una resolución sobre el fondo de la cuestión.

En paralelo, Greenpeace impulsa la iniciativa denominada “República de los Siete Bosques”, una propuesta que busca sumar ciudadanos a la defensa de las principales regiones forestales del país: el Gran Chaco, las Yungas, la Selva Misionera, el Bosque Andino Patagónico, el Espinal, el Monte y el Delta e islas del río Paraná.

La intervención en el norte salteño vuelve a poner sobre la mesa una discusión central: cómo compatibilizar las actividades productivas con la conservación de los ecosistemas y qué alcance tendrá la protección legal de los bosques nativos en los próximos años.

Redactado por Salta Ahora.