Política y Economía

“Cristina libre, Cristina presidenta”: el peronismo salteño respaldó una eventual candidatura para 2027

Oscar Parrilli, Carlos Castagneto y Mario “Paco” Manrique encabezaron una charla abierta en la sede de SMATA, con la participación de dirigentes de distintas vertientes del peronismo provincial. El encuentro estuvo atravesado por el reclamo contra la inhabilitación de Cristina Fernández de Kirchner y por el debate sobre la reconstrucción política del movimiento de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

Una consigna que busca proyectarse hacia 2027

“Cristina libre, Cristina presidenta” fue la consigna que atravesó la charla abierta realizada este lunes en Salta, donde dirigentes nacionales, referentes provinciales y militantes peronistas debatieron sobre el futuro del movimiento y el lugar que debe ocupar Cristina Fernández de Kirchner en la construcción de una alternativa política frente al gobierno de Javier Milei.

La actividad tuvo lugar en la sede de SMATA, ubicada en Córdoba 478, y contó con las exposiciones del presidente del Instituto Patria, Oscar Parrilli; el diputado nacional Carlos Castagneto y el diputado nacional y secretario adjunto del sindicato de mecánicos, Mario “Paco” Manrique.

La convocatoria coincidió con la publicación de una entrevista de Cristina Fernández en el diario estadounidense The Washington Post, en la que dejó abierta la posibilidad de volver a competir por la presidencia en 2027. “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”, respondió al ser consultada sobre una eventual candidatura.

La declaración volvió a instalar una discusión central dentro del peronismo: qué papel tendrá la expresidenta en la reconstrucción de una alternativa política y hasta dónde los distintos sectores del movimiento están dispuestos a acompañar una estrategia que la tenga como protagonista.

Parrilli fue uno de los más enfáticos al defender esa posibilidad. El exsenador cuestionó la inhabilitación de la exmandataria y sostuvo que su situación judicial representa un problema para la democracia argentina.

“Cristina no está condenada, Cristina está proscrita”, afirmó, al expresar la interpretación política del kirchnerismo sobre el proceso judicial. También sostuvo que no puede haber una democracia plena si la principal dirigente de ese espacio está impedida de presentarse a elecciones.

La consigna del encuentro buscó unir dos objetivos: reclamar por los derechos políticos de Cristina Fernández y sostener su centralidad en la discusión sobre el futuro del peronismo. Sin embargo, las intervenciones también dejaron planteado otro desafío: construir un proyecto político que vaya más allá de las consignas y pueda ofrecer una propuesta de gobierno.

La charla fue moderada por el periodista Diego Comba y reunió a referentes salteños de distintos sectores, entre ellos Juan Manuel Urtubey, Walter Wayar, Santiago “Indio” Godoy, Pablo Kosiner, Ramón “Rana” Villa, Mercedes Figueroa, Nora Giménez, Martín Guaymás y Stella Mimessi.

La diversidad de participantes le dio al encuentro una dimensión que trascendió al núcleo más cercano a la expresidenta y dejó interrogantes sobre las posibilidades de articulación entre las distintas vertientes del peronismo provincial.

La organización contó con la participación del abogado y exlegislador Guillermo Martinelli, la periodista Marcela Jesús, las abogadas María Eugenia Yaique y Blanca Chacón Dorr, y la vicepresidenta del PJ salteño, Soledad Troyano. Según se informó, la iniciativa comenzó a trabajarse hace más de un mes y forma parte de una convocatoria que también tuvo expresiones en otras provincias.

La memoria, la lealtad y el desafío de volver a gobernar

Durante su intervención, Manrique puso el foco en la necesidad de recuperar la memoria política y social, tanto sobre las experiencias de gobierno anteriores como sobre las consecuencias de las decisiones que se toman en el presente.

El dirigente sindical recordó sus diferencias y discusiones con Cristina Fernández durante sus gestiones, pero reivindicó las políticas que, según su evaluación, protegieron el empleo y los derechos laborales.

“La primera condición de un peronista es ser agradecido”, planteó, al recuperar una enseñanza que atribuyó al secretario general de SMATA, Ricardo Pignanelli.

Manrique cuestionó a los sectores del peronismo que reivindican sus banderas históricas, pero no incorporan a su agenda el reclamo por la situación de la expresidenta. Consideró que la discusión no debe quedar limitada al kirchnerismo.

“Ningún dirigente que levante la bandera del peronismo puede dejar de poner este tema arriba de la mesa”, sostuvo.

No obstante, su exposición también apuntó a una discusión más amplia: cómo construir un proyecto político que no se limite a rechazar las medidas del Gobierno nacional, sino que defina qué transformaciones pretende impulsar.

“La cosa es hacer un proyecto y querer hacerlo en puntitas de pie, para no molestar a nadie, para no incomodar a nadie”, cuestionó.

El diputado planteó que el peronismo debe debatir cómo enfrentar al Fondo Monetario Internacional, al poder económico y a la Justicia, además de revisar las políticas impulsadas por la administración de Javier Milei.

También reclamó que las diferencias internas puedan discutirse sin convertirse en rupturas definitivas. “Tenemos que volver a debatir entre nosotros. Pero tenemos que saber debatir sin enojarnos”, expresó.

Su planteo puso sobre la mesa una de las principales dificultades del movimiento: las disputas de liderazgo, las diferencias sobre la estrategia electoral y los cuestionamientos a las experiencias de gobierno anteriores.

En ese escenario, la defensa de Cristina Fernández aparece como una bandera de coincidencia para los sectores convocados, aunque la discusión sobre la conducción y el proyecto político continúa abierta.

Volver a las calles, pueblo por pueblo

Castagneto retomó el debate desde la necesidad de reconstruir una militancia territorial que pueda disputar el sentido de la situación económica y social.

El diputado nacional describió un escenario marcado por la desigualdad, el endeudamiento familiar y la pérdida de derechos. En contraposición, reivindicó las políticas laborales y sociales de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández.

Para el exfuncionario nacional, el reclamo por la libertad de la expresidenta debe convertirse en una tarea política sostenida y no quedar circunscripto a declaraciones o encuentros entre dirigentes.

“Tenemos que militar, tenemos que trabajar todo, tenemos que estar más unidos que nunca”, convocó.

Castagneto también cuestionó el funcionamiento de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y reclamó cambios en el sistema judicial argentino. A su entender, la discusión sobre la situación de Cristina Fernández debe estar acompañada por un debate sobre el modelo de país que pretende construir el peronismo.

En ese sentido, defendió la recuperación del empleo registrado, la industria nacional, la educación y la salud públicas, y cuestionó las políticas de ajuste del Gobierno nacional.

El dirigente llamó a pensar qué hará el peronismo si vuelve a gobernar y sostuvo que la reconstrucción política deberá incluir respuestas frente al endeudamiento, la pérdida del poder adquisitivo y el deterioro de las condiciones de vida.

Cristina presidenta, pero ¿con qué proyecto?

En el tramo final, Parrilli destacó que la iniciativa “Cristina Libre” busca extenderse por distintas provincias e incorporar a dirigentes y ciudadanos de diferentes espacios políticos.

El titular del Instituto Patria sostuvo que Cristina Fernández conserva una centralidad política que no puede ignorarse y defendió la posibilidad de que vuelva a competir por la presidencia en 2027.

Sin embargo, también planteó que el peronismo debe recuperar los objetivos de los gobiernos kirchneristas sin limitarse a repetir las políticas del pasado.

“No vamos a volver para hacer lo mismo que hicimos del 2003 al 2015, pero sí para conseguir esos mismos objetivos”, afirmó, al reivindicar la ampliación de derechos y la intervención estatal, aunque también planteó la necesidad de discutir la eficiencia de las políticas públicas.

El encuentro en Salta dejó así un mensaje político que busca proyectarse hacia las elecciones de 2027: la defensa de Cristina Fernández y su eventual candidatura forman parte de una misma discusión sobre el futuro del peronismo.

De todos modos, el respaldo expresado en la charla convive con interrogantes todavía sin resolver sobre la unidad del movimiento, sus liderazgos y el programa que pretende ofrecerle a la sociedad.

En paralelo, existe un dato jurídico que condiciona ese escenario: la Corte Suprema confirmó en junio de 2025 la condena de seis años de prisión y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos contra Cristina Fernández en la causa Vialidad. Por eso, su eventual candidatura también está atravesada por las consecuencias de esa sentencia.

Redactado por Salta Ahora.